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El sistema de franquicias en la Argentina tiene un desarrollo consolidado. Con una facturación cercana a los $ 9.000 millones es un modelo de negocio comercial con peso propio. Pero a pesar de que cada vez más empresas eligen franquiciar sus marcas, la venta de franquicias parece haberse estancado, o mejor dicho aminorado su crecimiento. Y esto ocurre en un contexto en el que el consumo –todavía- es uno de los principales motores de la economía.
“El actual balance es positivo en un escenario de crecimiento y maduración del mercado”, asegura Jorge Bliman, presidente de la Unión Argentina de Franquicias (UAF) y director general de la consultora Franchising Advisors. “Las perspectivas para 2007 son de crecimiento moderado en un contexto de elecciones y de expectativas acerca del rumbo económico. Asimismo, hay ciertas influencia negativa por el conflictividad social, la solidaridad laboral extendida y la presión fiscal.”
Roberto Russo, editor del Catálogo Argentino de Franquicias, publicación oficial de la Asociación Argentina de Franquicias (AAF), considera también que, a pesar de crecer, el modelo de franquicias no pasa por su mejor momento. “Año tras año, el sistema se va consolidando. El 2006 fue bueno para las franquicias. Pero no hubo excelente,” afirma. “Aparecieron problemas con el tema de los alquileres por la falta de locales y el alza de las locaciones.”
Los empresarios y consultores del sector coinciden en que una de las principales dificultades es conseguir locales que, además, ofrezcan precios razonables. Y aunque este es un punto que influye en la rentabilidad del negocio, no es el único. Carlos Canudas, consultor y titular del Estudio Canudas explica que hay tres grandes rubros del estado de resultado de las empresas franquiciadas que aumentaron notablemente en los últimos dos años: uno es el costo de los productos, otro el de los alquileres –que están actualmente por encima de 12% de las ventas- y el último es el de recursos humanos, con cargas sociales y salarios en alza.
Legislar
Por otra parte, en el sector afirman que uno de los principales desafíos para extender la expansión del sistema de franquicias es conseguir un marco jurídico que potencie la transparencia de la actividad. A pesar de que se avanzó con un proyecto de Ley para regular al sector, todavía no hay resultados concretos al respecto.
El conflicto principal se da a través de algunos vacíos que se presentan respecto a la legislación laboral. Algunas empresas han tenido problemas por lo que se denomina “responsabilidad solidaria”, una figura legal que hace que el franquiciante tenga que hacerse cargo –por ejemplo- de las demandas laborales que pesan sobre determinados negocios franquiciados. Este ha sido un tema delicado, sobre todo en algunos rubros donde abunda el trabajo informal.
“La ley es necesaria para que los potenciales inversores operen con más tranquilidad, como empresarios independientes, y para que los franquiciantes sientan que la solidaridad laboral y otros temas no pueden afectarlo”, considera Canudas.
Por su parte, Bliman explica que una ley específica para el negocio permitiría “separar responsabilidades, generar un camino de certeza en el otorgamiento de los contratos y evitar desvíos por luchas de sectores (sindicatos, Fisco) que afectan la seguridad de las partes”.
Las estrellas
A pesar de las dificultades que atraviesa el sector, las franquicias siguen en el camino de la expansión. Aunque no hay estadísticas certeras, las fuentes del mercado coinciden en que existen actualmente entre 300 y 350 empresas que franquician su marca y concepto de negocio, muchas de ellas fuera del circuito más formal. En el 2006, se estima que las empresas franquiciantes abrieron en promedio entre cinco y cuatro locales. Además hay un renovado interés de algunas marcas que quieren multiplicar su negocio.
“Hay un verdadero interés de hacer negocios con el sector y de empresas nuevas que optan por este sistema”, asegura Russo. “Desde el portal del catálogo, tuvimos más de 8.000 pedidos de información”.
Claro que el crecimiento no es parejo para todos los rubros. La gastronomía sigue siendo uno de los sectores estrella para el sistema de franquicias y, en este caso se destaca la maduración del segmento de cafeterías, con un fuerte y consistente avance de Habana, Bonafide, Café Martínez, The Coffe Store y Piacere, entre otros. También el rubro de cervecería aparece como muy dinámico. En contrapartida, otros segmentos como el de panadería básicamente –tras el boom de los locales de medialunas- parecen haber encontrado su techo.
Pero todos los especialistas y consultores coinciden en que la expansión más significativa se evidencia actualmente en el circuito de marcas indumentarias y, especialmente, en el de los servicios personales o profesionales. La estética y la salud, ligados al nicho que atiende las necesidades de la mujer, se perfila como el rubro de mayor potencial en el sistema de franquicias.
El perfil de los potenciales compradores de franquicias no es el mismo que hace unos años. En los primeros años después de la devaluación, las franquicias eran un refugio para los expulsados del mercado laboral que tenían una indemnización. Hoy aparece con mayor fuerza inversora que están insertos en el mercado laboral pero buscan una alternativa de ingresos.
“La gran mayoría de los inversores tienen menos de $ 100.000 y muchas veces quieren acceder a conceptos que le gustan pero que son más caros”, confiesa Canudas. “Creo que los franquiciantes deben ayudar con la creación de módulos de menor inversión”. Aunque existen opciones de “10.000, la gran mayoría exige desembolsos mucho más abultados.
Empuje interior y exterior
Las mayores oportunidades del mercado local parecen estar actualmente en el desarrollo del franquicias en el interior del país. No sólo las empresas del interior aumentaron su interés por franquiciar sus marcas sino que también los inversores de las provincias quieren aprovechar el sistema para responder a un fuerte aumento del consumo. Los franquiciantes que desarrollan su estrategia con esta premisa aumentaron sus posibilidades de éxito.
Giro didáctico, una cadena de juguetería especializada en materiales, juegos y juguetes educativos, tiene actualmente 16 locales. Y sólo seis están en la Capital Federal y Gran Buenos Aires. La cadena expandió sus franquicias a Mendoza, Córdoba, Salta, Tucumán y Neuquén, entre otras.
“Nosotros como producto ocupamos un nicho que no estaba cubierto dentro del rubro de jugueterías y, a su vez, dentro de la oferta de franquicias”, explica Miguel Solá, director de la empresa. “El año pasado tuvimos un gran crecimiento y abrimos ocho franquicias. Para 2007 esperamos inaugurar un número similar y nuestra estrategia actual es acercarse a localidades más pequeñas del interior del país”.
La otra opción que reporta buenos resultados, es sin duda, tratar de exportar el formato al mundo. Y aunque este no es el camino más fácil, reporta buenos beneficios económicos, además de la posibilidad de posicionar la marca en los mercados internacionales. No es el caso de muchas empresas, sobre todo si se trata realmente de un plan consistente de exportación.
“Siempre hay una oportunidad para que las empresas exporten su formato. Pero hay que hacer bien los deberes, tener en cuenta las exigencias que existen en cada país y tratar de buscar asesores locales en cada mercado”, aconseja Roberto Russo.
El consultor Carlos Canudas, asegura que en “América latina”, las marcas argentinas están muy bien posicionadas por el diseño y los conceptos de los negocios”. Sin embargo, hay que tener en cuenta que exportar el modelo requiere una inversión importante y el compromiso de poder responder a los estándares internacionales de los negocios.
Ilvem, el instituto educativo argentino que brinda cursos personales y a distancia, es un ejemplo desarrollado de expansión de un formato de negocio en el exterior. Su modelo de franquicias está presente en 8 países, entre los que se cuenta Uruguay, Perú, ecuador, Colombia, México y Panamá. Tiene una representación en Miami, Estados Unidos, otra en Sevilla en España y está por vender una franquicia en Madrid. Su próximo desafío es encarar al mercado brasileño.
“Nosotros decidimos enfocarnos casi exclusivamente en el mercado internacional”, explica Horacio Krell, titular de Ilvem. “En primer lugar por una conveniencia económica porque los ingresos son en dólares o euros, -según el mercado- y, además, porque al franquiciar en el exterior no corremos los riesgos de tener que lidiar en el mercado argentino con la falta de legislación apropiada.”
“Para exportar al mercado internacional, la empresa tiene que ser competitiva”, explica Krell, que además de estar al frente de Ilvem, es secretario de relaciones internacionales de la UAF. “La franquicia es la clonación de una experiencia exitosa. No se puede franquiciar el fracaso. Pero demás, es importante trabajar en la investigación de los mercados en los que uno quiere desembarcar y consolidar de a poco la marca a nivel internacional”.-
* EL ECONOMISTA - NEGOCIOS - BUENOS AIRES, 9 DE FEBRERO DE 2007
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